Torre Perla Oriental de Shanghai: viajando al futuro

Torre Perla Oriental - Arquitecto técnico en Madrid

Seguimos con la temporada de F1 descubriendo grandes construcciones en aquellos países donde se celebran Grandes Premios de este deporte. En este post nos trasladamos hasta China, en concreto a la ciudad de Shanghái, donde este fin de semana podremos ver otra apasionante carrera en el Circuito Internacional de Shanghái, un circuito moderno en el que merece la pena pararse un momento para analizar su construcción antes de seguir hacia la protagonista de este post: la Torre Perla Oriental de Shanghai.

Circuito Internacional de Shanghái - Arquitecto técnico en Madrid

Circuito Internacional de Shanghái

Un circuito joven (vio su primera carrera en el año 2004), diseñado por el arquitecto de circuitos alemán Hermann Tilke, con una extensión total de 5,5 kilómetros, entre los cuales destacan la primera curva, por ser muy complicada de realizar para los pilotos, y su gran recta de 1,2 kilómetros de longitud, donde los monoplazas alcanzan una velocidad de 320 kilómetros por hora. Además, Hermann Tilke hizo un guiño especial a la cultura china, dejando algunos detalles como el trazado de las primeras curvas con la forma del símbolo del yin y yang, o la silueta del circuito, ya que evoca la figura del carácter chino shang (上), que significa “ascendente” y forma parte de la propia palabra Shanghái.

Pero si seguimos hablando de grandes obras de ingeniería y arquitectura, sólo tenemos que desplazarnos 46 kilómetros para encontrarnos con el ejemplo más representativo de Shanghai: la Torre Perla Oriental.

La Torre Perla Oriental fue diseñada por Jia Huan Cheng, perteneciente al Shanghai Modern Architectural Design Co. Ltd. La construcción de este futurista edificio comenzó en el año 1991 y concluyó en 1995. Con una altura de 468 metros, se posicionó durante varios años como la torre más alta de Asia, quedando desbancada hasta la segunda posición tras la construcción de la Torre de Shanghái, de 632 metros.

Alabado por unos y criticado por otros, el diseño del edificio se inspira en un verso del poema Pipa Song, por Bai Juyi, sobre los maravillosos sonidos del instrumento pipa, como perlas, grandes y pequeñas, cayendo en un plato de jade. De ahí que la Torre Perla Oriental cuente con 11 esferas de tamaños distintos, colocadas en diferentes posiciones y con distinta finalidad. Veamos a continuación a qué se destina cada una, comenzando por la base de la edificación.

Torre Perla Oriental - Arquitecto técnico en Madrid

En el nivel más bajo de esta extraña torre se encuentra el Museo de Historia de Shanghai, además de un parque de atracciones dedicado al mundo del futuro. En nuestra ascensión por la torre, encontramos tres esferas empotradas en los soportes auxiliares que, a manera de trípode, sostienen la torre en su base.

Seguimos subiendo por la Torre Perla Oriental y nos topamos con la esfera más grande, de 50 metros de diámetro, que alberga un observatorio a 90 metros de altura llamado la Ciudad Espacial (Space City), que cuenta con una ciudad futurística. A ésta, le siguen cinco esferas de menor tamaño, que constituyen las habitaciones del Hotel Espacial (Space Hotel).

Por encima de estas esferas, y a 263 metros de altura, encontramos otra esfera de 45 metros de diámetro que contiene un restaurante giratorio que completa una rotación cada hora. También existe en esta esfera otro mirador llamado el Piso Panorámico (Sightseeing Floor), con una altura de 259 metros.

Torre Perla Oriental - Arquitecto técnico en Madrid

Base Torre Perla Oriental

En el nivel superior se sitúa la última esfera, con un diámetro de 14 metros y 350 metros de altura. Esta esfera recibe el nombre de Módulo Espacial (Space Module), y desde aquí se pueden observar las impresionantes vistas de la ciudad. Para coronar este rascacielos se utiliza una antena de 118 metros que transmite programas de televisión y radio.

En cuanto a su estructura, la Torre Perla Oriental se sostiene sobre tres columnas oblicuas de hormigón armado y 7 metros de diámetro que arrancan en el subsuelo y se disponen a manera de trípode. De estos soportes nacen tres columnas verticales de 9 metros de diámetro cada una, también realizadas con hormigón armado, que engarzan las esferas descritas anteriormente, y que fueron construidas en acero, recubiertas por cristales triangulares de tonos violetas y rosados.

Sin duda, una visita obligada si os encontráis en Shanghái para disfrutar del Gran Premio de F1 de China o por cualquier otra razón, ya que se encuentra muy cerca de su Circuito Internacional y, como habremos visto en muchas ocasiones, es un buen fondo para realizar fotografías de recuerdo por lo futurista de su diseño.

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